Designed and built with care, filled with creative elements

Top
Eventos Mara-Mara
  /  Artikuluak/Artículos   /  Conversaciones sobre el juego: La psicomotricidad educativa y terapéutica.

Conversaciones sobre el juego: La psicomotricidad educativa y terapéutica.

Con la entrada de hoy llegamos a la última de las entregas de la serie de Conversaciones sobre el juego que hemos mantenido con la pedagoga y psicomotricista terapéutica del nuevo centro de Mara-Mara Psikogune, situado en pleno centro de Sopela (Zabalbide, 6) Marta Gómez Gómez de Agüero y no queríamos cerrar sin hablar un poco más detenidamente acerca de la psicomotricidad. Para aquellos que no estéis familiarizados con esta disciplina os animamos a leer el artículo Psicomotricidad de charloteo de Maialen Iturrizaga publicado en nuestro blog. En él podéis encontrar explicado de manera muy sencilla de qué va esto de la psicología del movimiento y para qué sirve exactamente. Es importante saber la diferencia entre psicomotricidad educativa y terapéutica.

– Hola Marta. En nuestro día a día observamos cómo se acercan a nosotras muchas familias con dudas acerca de las diferencias que existen entre la psicomotricidad educativa y la terapéutica, y nos gustaría aprovechar tu presencia para que aunque sea a grandes rasgos nos expliques las diferencias principales entre una y otra.

– Claro. La verdad es que creo que es importante dar a conocer la diferencia, porque a veces nos encontramos con familias a las que les han recomendado acudir a psicomotricidad y que nos llaman diciendo que quieren que su hijo vaya a educativa o grupal. Incluso hay familias cuyos hijos o hijas están teniendo algún conflicto importante, y que creen que con cambiarles a un centro en el que se acompañe a los niños y niñas a nivel emocional ya va a ser suficiente. Esto es un error porque en grupo no va a trabajar estos conflictos que pueda estar teniendo a nivel madurativo o emocional. La escuela es la escuela y aunque se tengan en cuenta las individualidades se trabaja en grupo.

– Supongo que es habitual que haya cierta resistencia por parte de las familias a tratar los conflictos emocionales de sus hijos e hijas, ¿no?

– SI, al final tratamos de evitar la terapia porque asusta y en parte también supone que los padres y las madres tengamos que asumir que no somos perfectos y que a veces incluso queriendo hacerlo lo mejor posible, metemos la pata. Ojo, con esto no quiero decir que todo dependa siempre del padre y de la madre, al final los niños debido a la propia naturaleza de cada uno pueden desarrollarse de una manera que requiera más apoyo y un abordaje más terapéutico e individual.

– Entonces una de las principales diferencias es que en educativa se trabaja en grupo y en terapéutica en individual.

– En principio sí, y aunque a veces en terapia se puede trabajar en pareja, es después de haber pasado por un proceso individual. Normalmente la educativa, además de grupal, es de carácter preventivo y en ella no se abordan conflictos emocionales “graves”, mientras que el abordaje terapéutico se da cuando hay conflicto emocional o madurativo importante que requiere un abordaje individualizado.

-¿Y hasta que edad más o menos se puede seguir yendo a psicomotricidad? Conozco algún caso de adolescentes que siguen trabajando de esta manera.

-Lo habitual es hasta los 18 años, y conozco compañeros que trabajan con personas de más edad, pero que tienen algún tipo de retraso madurativo. Eso sí, lógicamente se trabaja de manera diferente. No nos planteamos la misma dinámica con un adolescente que con un niño de 6 años.

– Y Marta, partiendo de que cada caso es diferente, normalmente ¿Cuánto suele durar una terapia?

-Efectivamente cada caso es diferente, pero sí que hay unas referencias. Muchos padres y madres nos hacen la misma pregunta y solemos contestarles que la duración suele ser de entre uno y tres años

– Similar a una terapia adulta entonces.

– Sí, y hay veces que nos dicen, ¿tanto?, y la respuesta es . Al final yo como adulto también he necesitado no sé cuántos años de terapia y si hago psicoanálisis ya ni te cuento. Nos suele pasar que hay familias que después de unos meses nos dicen que ven muy bien a sus hijos o hijas, que parece otro niño…etc. Y deciden no continuar, pero muchas veces te vuelven a llamar al de dos años y cuando te cuentan las razones y revisas las anotaciones, te das cuenta de que en realidad estáis hablando de lo mismo, porque no habíais acabado el trabajo. Las “terapias rápidas” no suelen dar resultados a largo plazo.

– Entiendo que por eso es importante trabajar también con los padres y las madres.

– Si, solemos trabajar con las familias una vez al trimestre, pero vemos que nos quedamos cojos, así que dejamos la puerta abierta para poder trabajar más a menudo, pero no todas las familias están dispuestas. Al final supone también un trabajo del padre y de la madre y no siempre estamos dispuestos a aceptar que además que a nuestro hijo le pase algo, nosotros como padres y madres también tenemos que trabajarnos nuestra parte. Requiere un compromiso importante.

– La resistencia de la que hablábamos antes.

– ¡Efectivamente! A veces hay cierta resistencia a abordar algunos temas, incluso hasta existe un reconocimiento por parte de las familias a no querer hacerlo, pero tarde o temprano van a tener que afrontarlo y será mucho más difícil.

Y no solo la resistencia, además somos una sociedad con mucha prisa. Antes había niños que podían estar en terapia cinco años, porque llegaban con una demanda y se iban descubriendo otros aspectos a trabajar. Es lo normal cuando vas “quitando capas”.

-¿Y normalmente cuando acaba el acompañamiento terapéutico?

– Solemos dar el alta cuando la demanda se ha cubierto y tanto en la escuela, como en la familia y en la sala se ven las mismas cosas. Está claro que podríamos seguir abriendo melones y quitando más y más capas, porque es cierto que toda la vida vamos a tener cosas que trabajar, pero lo cierto es que una vez que la demanda inicial está cubierta, por norma general ya estaría. A veces puede haber un retroceso puntual, pero eso no significa que el trabajo que se haya hecho anteriormente no hay servido para nada.

– Muchas gracias Marta. Ha sido un placer poder tener estas conversaciones en torno al juego y a la psicomotricidad contigo. Esperamos que os haya resultado igual de interesante que a nosotras.

Recordaros que este es un espacio abierto al intercambio, así que no dudéis en compartirnos cualquier duda, comentario y por supuesto sugerencias respecto a algún tema que os gustaría que tratásemos en el blog.

¡Un saludo y nos leemos por aquí!

Goizalde de Eguskiza

Post a Comment